Suministro e instalación de componentes de competición, montados y ajustados en nuestro taller de Montmeló, no enviados en una caja.
Lo que interviene en el comportamiento del coche: frenos y sus consumibles, suspensión y reglajes, escapes, refrigeración, admisión, elementos de seguridad y piezas de carrocería, carbono incluido. El criterio no es el catálogo, es el proyecto: para cada coche buscamos el componente que encaja con su uso, su mecánica y su reglamento, y descartamos el que solo aporta cifra en el anuncio. Si ya tienes una pieza en mente, dinos cuál y para qué coche, y te decimos si es la adecuada antes de que la compres.
Porque la mitad del rendimiento de una pieza está en el montaje y en el ajuste posterior. Una suspensión regulable sin alineación es una suspensión cara mal aprovechada; unos frenos nuevos sin rodaje ni purga correcta rinden por debajo de los que quitaste. Montar en taller también permite detectar lo que la pieza nueva va a poner en evidencia: una silentblock gastada, un latiguillo al límite o un consumible que ya no acompaña. Se monta, se ajusta y se comprueba.
Se mira antes, no después. En España, las modificaciones que afectan a elementos como frenos, suspensión, escape o carrocería deben quedar reflejadas en la ficha técnica mediante el procedimiento de homologación que recoge el manual de reformas. Hay piezas con documentación que lo facilitan y otras que solo tienen sentido en un coche de uso exclusivo en circuito. Antes de montar nada te decimos en cuál de los dos casos estás, para que la decisión sea tuya y con la información delante.